Una joya arquitectónica en el corazón de Santurce.

 

La Capilla de Nuestra Señora de Lourdes es uno de los más bellos edificios y de mayor valor arquitectónico dentro del Distrito Histórico de Miramar. Fue diseñada en un estilo neo-gótico por el renombrado arquitecto checo Antonín Nechodoma en 1907 y abrió sus puertas en 1908.

Llama especial atención de esta pequeña y hermosa capilla, las cuatro gárgolas de piedra que coronan la torre del campanario y las cuales le dan un aire de misterio y elegancia, así como sus cerchas góticas en el interior y los hermosos vitrales.    

 

 

Un proyecto urgente.

 

La Capilla Nuestra Señora de Lourdes, habiendo sido pieza clave en el desarrollo de la zona de Miramar, posee un valor histórico inmensurable, digno de preservar para el futuro de la comunidad y del país. En reconocimiento de esto, la restauración de la Capilla se ha convertido en un Proyecto de Comunidad, logrando unificar a sus residentes bajo el entendimiento de la amenaza constante que enfrenta la estructura y la urgencia con la que se debe accionar para la conservación y preservación de elementos originales e irremplazables.

 

 

Las obras de restauración

la primera restauración total en su historia

Aunque a lo largo de su historia algunos elementos de la Capilla han sido reparados con la ayuda de los vecinos y amigos de Miramar, el Consejo Parroquial, bajo el liderato del Monseñor José Emilio Cummings, se ha propuesto restaurar la Capilla completa pues ya son muchos los problemas que presenta.

Es la intención de la comunidad el atender la estética y la funcionalidad de la Capilla, llevando a cabo una limpieza profunda en sus paredes, reemplazando todos los elementos estructuralmente comprometidos en madera con réplicas exactas, proveyendo una nueva verja perimetral y un nuevo diseño de jardín. De igual manera, se adaptará y mejorará el sistema de aire acondicionado y las instalaciones eléctricas para una integración discreta y adecuada con la estructura histórica.

Ventana daños

Deterioro

DETENER EL IMPACTO DEL TIEMPO ES IMPRESCINDIBLE

Luego de 107 años de construida, la Capilla de Nuestra Señora de Lourdes está sintiendo el impacto del tiempo. Sus maderámenes del techo, puertas y ventanas han sido fuertemente atacados por el comején, causando daños que han comprometido la integridad estructural de los mismos. Su estructura de bloques tampoco se ha visto ajena a los efectos temporales causados por el agua y la humedad, con daños expresados en manchas y grietas que afectan adversamente la estética original de la Capilla. Filtraciones de techos, grietas, corrosión de metales y la amenaza de rotura de sus valiosos vitrales son solo algunos de los efectos del tiempo sobre la Capilla que hablan sobre la urgencia de su condición.

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El techo

Devolviéndole el esplendor a una obra de arte

Teniendo una estructura gravemente deteriorada, el techo será remplazado en su totalidad. La construcción nueva, además de honrar la geometría gótica original de la cercha y las técnicas utilizadas en la elaboración de la misma, será pieza clave para devolverle a su espacio interior claridad y amplitud. Tanto las vigas curvas principales, como el resto de la estructura, contarán con un acabado que resalten el color original de la madera, facilitando la apreciación visual de la riqueza arquitectónica que posee este elemento. De igual manera, en su exterior se recuperará la calidad visual con la que se aprecia su superficie al contar con una nueva cubierta de tejas iguales a las originales.

El exterior

Jardines, iluminación y una nueva verja

Teniendo como propósito el realzar la magnificencia de la Capilla, se han tomado consideraciones especiales al rediseñar la iluminación que dará protagonismo a la estructura. Con ubicaciones estratégicas, esta nueva iluminación acentuará las virtudes y diseño de la Capilla en horas de la noche. De igual manera, se remplazará la verja existente por una cuyo diseño complemente la Capilla y sea digno del edificio histórico. Por otro lado, se han rediseñado sus jardines de manera que puedan formar parte de los espacios de la ciudad, estando abiertos al público.

Un espacio de reflexión y adoración.

 

Siendo la Capilla Nuestra Señora de Lourdes un espacio de conexión espiritual por excelencia, se han rediseñado los jardines como una extensión de la experiencia espiritual de la misma en un entorno natural. Teniendo espacios para confraternización, reflexión, meditación y adoración, al igual que elementos de agua que apelan a los sentidos, el jardín de la Capilla será facilitador de la exteriorización de la devoción espiritual de cada individuo hacia la comunidad.